La web 2.0 introduce en internet el concepto del trabajo colaborativo, de todos y para todos, la creación de un conocimiento global, social, construido por todos con cierto carácter de “generosidad interesada”, pues aunque es para todos, ese todos somos nosotros mismos, de hecho, ningún otro medio puede ofrecer su nivel de efectividad, cobertura y alcance, aunque sí es cierto que en los países menos desarrollados, aún siendo quienes más necesitan este medio, todavía tienen problemas de provisión o incluso impedimentos por parte de los estados (Revista Inter-Forum “Internet: medio eficaz de la educación” Genaro D. Salom).
La escuela, como pequeña sociedad que es, forma una pequeña sociedad que se nos presenta como escenario ideal para el trabajo en común y la colaboración mutua, pero el carácter abierto de la web 2.0 hace posible la participación de personas completamente ajenas a esta comunidad en su sentido más estricto, lo cual la enriquece e introduce un parámetro que actualmente no podemos ignorar, el hecho de entender la formación continua, ya no como un reciclaje, sino como un aprendizaje que nunca llega a su fin.
El solo hecho de contar con acceso a Internet en los centros escolares y la progresiva dotación de equipos informáticos que cada vez están más extendidos en nuestras aulas, convierten este entorno en un entorno educativo para compartir recursos, almacenarlos en Internet y visualizarlos cuando nos convenga desde Internet. Constituyen una inmensa fuente de recursos, no sólo para acudir a ellos, sino también para publicar materiales para su difusión mundial, haciendo gala de la filosofía que entraña la web 2.0 como elemento multidireccional: podemos subir nuestros vídeos, fotos o documentos y compartirlos, incluirlos en un Blog o Wiki, enviarlos por correo… Usar la tecnología de forma eficiente y productiva y saber utilizar los recursos apropiados según las necesidades planteadas, se convierte hoy en día en nuestro objetivo número uno como educadores. Ya no somos transmisores de conocimientos, sino guías que orientamos hacia los posibles caminos hacia el saber. Ahora más que nunca, con las nuevas tecnologías que tenemos a nuestra disposición, dar la caña de pescar en lugar del pez es más eficaz y accesible para todos (Monográfico: Redes Sociales. Observatorio Tecnológico. “Redes sociales educativas”. Isabel Ponce)
